miércoles, 9 de marzo de 2016

VENEZUELA. Escuela y totalitarismo

Dorian García G.

El Niño venezolano y la práctica fascista
 
Lo que leerán a continuación, no es una denuncia de lavado de dinero; es peor. Lavar conciencias es parte del ejercicio totalitario de un régimen que alcanza a permanecer impunemente, más de 17 largos años, atropellando y rompiendo pautas sociales que deberían ser defendidas, con vehemencia y sin temor, por quienes hacemos uso del honor de considerarnos ciudadanos.


¿Sabe usted quién “educa” a sus niños?

 
Venezuela HOY
Adoctrinamiento de niños en la escuela
Debo relatarles con desazón lo sucedido, en la tarde de hoy miércoles 09 de Marzo, el disgusto que he experimentado en el encuentro pautado con la Profesora Marlene Nava, figura conocida ampliamente en el ámbito cultural marabino. A mi llegada a su domicilio me informa sobre una escena pusilánime que pude constatar personalmente.
 
En la plazoleta localizada al frente de la iglesia de “Santa Lucía” de Maracaibo, pude observar a un grupo de niños uniformados que gritaban en coro marcialmente acoplado una frase que creo recordar, casi con estupefacción;  estamos practicando… un acto de enseñanza… de orden militar”.  Supongo que mi rostro indicaba mi desaprobación y vergüenza a este acto perpetrado hacia niños de los primeros años de formación básica, que no debían pasar de los ocho años, sin exagerar.
 
Acto seguido la profesora Nava me apunta de su indignación cuando observó que una “maestra” había ordenado a una niña que, como sanción por haberse equivocado en un ejercicio de orden militar, cumpliera la penalidad de realizar “saltos de rana”. Esto colmó mi prudencia y hube de expresar mi repudio a viva voz para llamar la atención de quienes miraban, el atropello en desarrollo de este acto bochornoso, sin  reaccionar a favor de los párvulos.
Entonces se acercó a nosotros una señora que suponemos "educadora" y que voz en cuello solicitó “respeto” a la práctica del lo que evaluábamos como un acto ofensivo a la condición de indefensión de los niños y del que estamos seguros sus padres no tienen la menor información.
El resto es solo denunciar esta desagradable situación, práctica que en la la novísima estrategia educativa venezolana parece provocar en los padres un mutis que a futuro será un reclamo de los niños que hoy sufren de maltrato, degradación e impericia de quienes se suponen ser supervisores de su crecimiento intelectual y mentores ejemplarizantes de su futuro.
 
Estoy indignado. Me pregunto si usted padre es consciente de que la escuela donde su hijo hace vida lo adoctrina. Sabe usted que su hijo utiliza textos que exhiben explícitamente material político-partidista, que buscan iniciarlos en prácticas alejadas del mandato y orientación de nuestra Constitución Nacional… ¿?