domingo, 12 de abril de 2015

Panamá; la Cumbre ni Fu ni Fa


Tras el ruido de las cacerolas,
un elefante deambula solitario…
 
Dorian García G.

 
La Carta Democrática es fundadora del concepto de las Cumbres en el Continente.

La “Cumbre de Panamá” se creó como un sistema de Principios que fortalecería y daría seguridad democrática y ámbito a los Derechos Humanos y a la Economía de Mercado de la región. Economía productiva con Democracia solida.
 
Lo que vimos en Panamá, es que la democracia está siendo desarmada ante la dictadura. El ejercicio  de la violencia por quienes no abandonan ni dan pausa en la destrucción de América latina ha sido demostrado sin pena alguna y hasta intimidado y marcado pauta a la seguridad de la Cumbre.

 
Lo que marcó la mayor controversia en la Cumbre de las Américas fue, sin duda, la crítica situación que vive Venezuela y las sanciones estadounidenses a funcionarios corruptos del régimen que encabeza Nicolás Maduro, lo cual ha generado todo tipo de reacciones desde el grupo de países del “Socialismo del Siglo XXI” y medidas de mayor control en disposiciones dirigidas a pueblo venezolano.
La Cumbre de las Américas no resolvió disputas de fondo por lo que no hubo documento que abordara el caso venezolano, no así el diálogo con Cuba entre sus gobernantes.
Ni los llamados para apoyar a Maduro en su solicitud de “derogar el decreto”, ni el planteamiento de oposición venezolana ante las violaciones de los Derechos Humanos por parte  del régimen tuvieron inclusión de carácter formal en la Cumbre.
Nicolás Maduro, junto a Evo Morales, instauraron una agenda paralela al evento, con una solitaria “Cumbre de los Pueblos”, en la que se refirieron altisonantemente a las políticas de Estados Unidos contra el chavismo. Maduro se vio como un torpe elefante paseándose alrededor de la figura central de la Cumbre; Obama ni se inmutó.

En todo caso, nada de lo que se vio en la reunión pasa de lo simbólico, porque hasta la medida de revocación del embargo a Cuba se ve cuesta arriba en el corto plazo, pues esta tendría que ser aprobada por un Congreso de Estados Unidos, cuya decisión pasa por el grupo republicano.

Lo cierto es que, Cuba es un escollo en la evolución democrática de América latina. Los avances para los cambios a suscitarse dependen de Washington, donde el caso del embargo pueda concretarse; mas este punto es aún una quimera.

Tras el ruido de las cacerolas, un elefante deambula solitario...