lunes, 18 de noviembre de 2013

“Tenemos patria”…

¡en cuidados intensivos!
Dorian García G.

Tenemos patria”, la populachera e insólita frase incorporada al acervo anecdótico por el genio intelectual de Nicolás Maduro, no solo suena vulgar; es intolerable. Ladrones y oportunistas consumaron la desaparición de la empresa privada en Venezuela, luego que el ilegítimo presidente hiciese el llamado al caos, la instigación al delito con un  anárquico “que no quede nada”.
No puedo ignorar la desfachatez de un palurdo  fanfarrón que toma la frase como slogan de batalla, una matraca con la cual pretende manejar la indignación que siento por la destrucción del país. No, no lo acepto. Mi libertad acaba donde empieza mi silencio y por ello nadie se irá sin respuesta a la afrenta.
 


Desde que Hugo Chávez muriera, en Diciembre hará un año, su ausencia ha reclamado nuevos protagonistas por parte de sus seguidores. Pero su presencia persiste como figura agotada y necesaria que no concede ser sustituida como “líder del proceso”, en una “revolución” virulenta, desarrollada en torno a fanatismo y desequilibrio.
Chávez ya no está y los prepotentes ebrios de poder visitan La Habana, como si de la Meca se tratara. Allí les proveen de un guión y lo reinventan, con el tino de una brújula dañada.  La pauta es “crear desconcierto y anarquía” y ha sido puesto en práctica eficientemente, a los fines de la destrucción de la democracia.

Un estado de tribulación, desesperanza y miedo colectivo se ha apoderado del país. La impunidad que brindará la “Ley Habilitante” al entorno de una corrupta Miraflores,

Cómo podremos resistir la carga por más tiempo de lo soportable sabiendo que hemos concedido poderes especiales a quien promueve la demagógica corrupción más desvergonzada de todos los tiempos. Cómo que “tenemos patria” si el país se nos ha ido de las manos y con este el respeto y temor a Dios del corazón.

El tiempo está al límite y el sonido sordo de lo impredecible pronostica momentos de decisión, coraje y cambios. La historia por contarse está a la expectativa. A prepararnos.