miércoles, 9 de enero de 2013

La privatización de la Constitución

¡Salvese quien pueda!
La democracia debe ser fiel a la Constitución y cumplir su mandato. La sumisión a que sus enunciados se cumplan cabalmente sin interpretarlos, es un acto místico y fundamental.

En Venezuela la ambición de poder ante un discutible periodo gubernamental, ha literalmente exacerbado el nervioso talante crecido de los Delfines de Chávez, lo cual ha dado como resultado la apertura de un nuevo procedimiento administrativo sancionatorio, por parte de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) a Globovisión, único canal de noticias de la TV venezolana. El acto resulta una retaliación de carácter intimidatorio al resto de los medios nacionales que opinen desfavorablemente al pensamiento del régimen. Venezuela vive un momento límite.


La sanción es debido a la transmisión de cuatro micros informativos de varios artículos de la Constitución que, a juicio de Conatel, “incitan al odio, la zozobra y la alteración del orden público”. El procedimiento luce similar al efectuado con el desaparecido RCTV.


La empresa televisiva se enfrenta a una posible suspensión por 72 horas o a la revocación definitiva de la concesión de sus transmisiones ante la reincidencia sancionatoria (octavo procedimiento) que la han ganado multas sucesivas. Conatel ha hecho un trabajo a la medida del régimen desde la creación de la “Ley Resorte”, mejor conocida como “Ley Mordaza”.


Globovisión, en su labor informativa y formadora, ha sido uno de los pocos Medios de Comunicación que ha realizado investigación documentada del hecho noticioso, promoviendo con ello el pensamiento crítico de la tele audiencia a fin de que esta saque sus propias conclusiones.


La prepotente acción usurpadora del poder omnívoro ha comenzado a establecer sus sanciones en un tris-tras y sin mayores formalismos. La democracia está maniatada y la Constitución ha sido privatizada a intereses filibusteros. Sálvese quien pueda.