domingo, 4 de noviembre de 2012

Algún día llegará el Zorro

Dorian García G.


RESISTENCIA ACTÍVA
Quienes alguna vez hayan tenido la gentileza de leer mis artículos, constatarán que no me caracterizo por andar lanzando a la opinión pública majaderías no comprobables, científica y socialmente hablando.

No me vieron afirmando que fulanito estaba en las últimas, ni plegándome a quienes, casi furiosamente, reclamaban cuando alguien se atrevió a espetarles “Ahora que se jodan. ¿No era eso lo que querían?”
Habrá quien evoca, tal vez con nostalgia, haber vendido arañas o permanecer tras el mostrador de una cantina del ejército. O tal vez, por el contrario, se sobra de prepotencia y dedica su vida a mentirle a toda una nación y embaucarla en su propósito de subdesarrollo, miserias, rencor y terror social.

Durante 14 años los venezolanos, que creemos en la democracia, hemos esperado que la voluntad popular sea respetada y reconocida en cada consulta; hemos clamado un milagro Divino y hasta la intervención de un superhéroe. Pero, como van las cosas, tras el secuestro del Estado, casi no nos queda nada por ver. No existen formulas mágicas para lidiar con las fuerzas del destino. Pero amigos les advierto; algún día llegará el Zorro.

Mientras, es necesario permanecer sin bajar la guardia, por que esto que vivimos no es un torneo de reconocimientos ni una lotería. No olvidemos la experiencia funesta de haberle dejado la Asamblea Nacional al PSUV en el 2005 y sin cerrarle las puertas a la esperanza y a los sueños, debemos continuar actuando, fortaleciéndonos e ir de frente con energía y decisión a recuperar la libertad que por derecho es inalienable.

Esta es una lucha de supervivencia. Que nadie pierda su visión de democracia y de justicia. Después de catorce años de atropellos, aún nos queda el honor. ¡Arriba corazones!