lunes, 14 de mayo de 2012

CAMINANDO COMO LOS EGIPCIOS

En Venezuela las alarmas permanecen prendidas. El país dista mucho de vivir en democracia y el mundo lo sabe.

La fragilidad institucional venezolana se inscribe en las amplias facultades de la Ley Habilitante, otorgada irresponsablemente y con propósitos ocultos a Hugo Chávez por la Asamblea Nacional saliente, en ocasión de la emergencia causada por las lluvias a finales del año 2010.


Devolver la institucionalidad será tarea de las nuevas figuras que deberán manejar la cara de una nación entregada, dañada profundamente y muy mal querida.

La transgresión delictiva institucional se ha visto al descubierto luego de las declaraciones del exmagistrado Eladio Aponte Aponte, sin la negación del régimen autoritario que gobierna Venezuela.

El régimen está tratando de aislarse, de renunciar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, señal inequívoca de la aversión a los derechos humanos con el cierre de estos espacios a la justicia internacional, una vez que no puede evadir responsabilidades que involucran al gobierno venezolano, convirtiendo a Miraflores en apéndice de oscura  aproximación a la anarquía y al desgobierno .
La utilización de esa Ley Habilitante, implantada en su origen para dar respuesta con refugios, puentes e infraestructura de desastre, se inscribe en un capitulo más de parafernalia demagógica e extensiones supraconstitucionales. Tanta impunidad deberá acuñar una respuesta aleccionadora.

Nos preguntamos con qué artilugio puede Hugo Chávez continuar haciéndole creer a sus adláteres su (bizarra) representación de individuo honorable y manejar por tan largo tiempo poderes especiales y hacerlo apegado a normas constitucionales forjadas de forma maniquea.
Podríamos estar caminando
el sendero de la primavera egipcia.
Paradójicamente, luego de la dimisión de Hosni Mubarak, Hugo Chávez durante su programa de televisión dominicaL "Alo presidente" afirmó: "Me río cuando algunos analistas sesudos de la oposición venezolana quieren comparar mi gobierno con el del ex presidente Hosni Mubarak en Egipto. íEstán locos! ¿Lo ves? No tienen razón, son un (un grupo) sin razón. Allá sí había una dictadura y más de la mitad de la población viviendo en pobreza y pobreza extrema", señaló.

¡Cuidado con las comparaciones! Los deseos se pueden convertir... en realidades...
HAY UN CAMINO