viernes, 24 de febrero de 2012

QUE NADA NOS DESVÍE

Más de trece años no han bastado para destruir la Venezuela que sobrevive y quiere cumplir las reglas del juego democrático implícitas en la Constitución de la Republica. La Venezuela de hoy, es regida por un Estado poderoso que ha debilitado a la nación y casi extinguido sus instituciones. Estamos entrampados en la aventura totalitaria de un individuo auto ungido de deidad.

Chávez persiste como una figura mesiánica agotada que no permite ser sustituida como “líder del proceso”. Una “revolución” virulenta desarrollada en torno a un fanático del desequilibrio. Hugo Chávez luce enfermo, mental y físicamente.

Un país no se termina pendiendo de cómo se siente un individuo, de características sicopáticas por demás. La arrogancia de los voceros gubernamentales va a la par de la ausencia de información, desinformación que da origen y cabida a la especulación. Somos victima del oportunismo mediático. El “comandantepresidente” puede estar ensayando una estrategia de respuesta sin que la hayamos advertido. Cuidado.

Mientras el entorno de Miraflores está a la expectativa y las alarmas encendidas ante el posible cambio de protagonista, el país se une en torno a ideales de libertad y cambio. El 12 de febrero tañó el gong de alerta. ¡Que nada nos desvíe!
CARICATURA: EDO