lunes, 3 de octubre de 2011

CAP AL ENCUENTRO CON LA HISTORIA

FUE DE FRENTE Y DIO LA CARA

Cuando hablamos de Carlos Andrés Pérez no nos refrerimos de un individuo común, este hombre es un ejemplo a la idiosincarcia y la necesaria aparición de un gesto de oportunidad y equilibrio, una visión de país y de propuestas de organización que nunca llegarian a concretarse. CAP fue elegido Presidente de Venezuela en dos oportunidades (1974-1979 y 1989-1994). Su segundo periodo fue fracturado por lamentables hechos que dividen la historia en un antes y después de CAP.

Pérez fue condenado por malversación de fondos públicos (30.05.1996). Doscientos cincuenta millones de bolívares (250 mil BF actuales) donados a Violeta Chamorro, presidente de Nicaragua, para que montara su sistema de seguridad presidencial fueron motivo suficiente para que el Fiscal General de la Republica, le juzgara tras la denuncia de malversación y peculado suscrita por José Vicente Rangel.

El entonces Fiscal, Ramón Escobar Salom hace una interpretación aviesa del Estado y de la Justicia, llegando incluso a referirse la extraña figura jurídica de “peculado espiritual”, presunción nunca probada.

Esta acción ha sido calificada como un golpe judicial y marco un precedente nefasto, cara triste de la realidad política y como venganza que manipulo a la justicia penal para torcer la ley, tal como se ha venido sucediendo en el actual gobierno, dando pie a la instauración del clima de crimen e impunidad reinantes hasta la fecha.

La historia de la democracia venezolana tomó un rumbo diferente. El país tuerce su devenir, el futuro prometedor es fracturado, y desde entonces es tomado por una mafia que se auto califica de "socialista", caterva de revoltosos que asediaban la Patria y conspiraban desde el ámbito de la Escuela Militar, que entonces surgen asediando la lucha transformadora que prometía la construcción de "La Gran Venezuela".

Durante su última gestión presidencial se sucedieron una serie de acontecimientos (27 de febrero de 1989, 4 de febrero de 1992 y 27 de noviembre de 1992) que evidenciaron el agotamiento de un modelo político del cual CAP era uno de sus máximos representantes, pero que manejaba una visión que prometía, sin dudas, llevarnos a estadios del éxito nacional. Con CAP, el país iba firme al "Primer Mundo". Bajo su mandato, Venezuela recobra soberanía sobre su hierro y petróleo y se inicia el proceso de descentralización que le otorgaría reconocimiento a las regiones.

La obra de CAP es, a lo lejos del momento actual, un reconocimiento a su talante democrático de gerencia y representación diplomática de altura. En él concluyeron los odios históricos de Venezuela, a partir de los cuales se gesta el lúgubre periodo que los venezolanos vivimos hasta el presente.

Carlos Andrés Pérez falleció a causa de un infarto, a los 88 años de edad, el 25 de diciembre de 2010, Miami (EE.UU.), en donde permanecía en calidad de exiliado desde el año 2000. Deja una victoria política y moral al país.

LA GRAN VENEZUELA
DIEGO ARRIA Y CAP