lunes, 14 de febrero de 2011

El Yugocrata, pesada carga de los pueblos

No hay nada más peligroso
que la verdad
H. Chávez – 15 Diciembre 2010
 

El rastro de los dictadores, podemos advertirlo en el yugo al que someten a los pueblos, encubiertos generalmente por discursos altisonantes, sistemas propagandísticos y lobbys internacionales en función de sus intereses. Algunos de ellos se sienten insultados a partir de las denuncias que los medios de comunicación realizamos de sus ligerezas, y hasta llegan a hacerse de leyes con el fin de proteger su sensible reputación

Con el gobierno de Hugo Chávez los venezolanos cobijamos un régimen que, bajo apariencia de ser democrático, se violan los principios constitucionales. Chávez deja de lado su deber e insurge contra la Constitución y las leyes de la República, operando en consecuencia, como si el Estado le perteneciera.
Malversar
La insana practica de compartir
           lo que no es propio        
Solo entre 2005 y 2009 Chávez otorgó una suma superior a 61.500 millones de dólares. Podemos constatar, no solo en America, la explendida acción del régimen. Supimos sobre las 170 ambulancias regaladas a Bolivia, refinerías en Cuba y China, petrocasas en varios países entre los que se encuentra Mali; plantas de generación termoeléctrica, remodelaciones de cuarteles militares, plantas de ferroníquel, cables submarinos de fibra óptica, pozos exploratorios de gas, combustible para calefacción, hospitales, aviones a Ecuador y lagos de gasolina al mundo entero.

Pero, en la España de Zapatero como por sorpresa, clínicas móviles donadas por el generoso gobierno bolivariano transitan su territorio, para ejercer prácticas que ya quisiéramos los venezolanos se efectuaran en el nuestro.

Fotos de clínicas móviles circulando por la autopista C-32
Tarragona - Barcelona, en España, en las cuales se lee:

"Clínicas móviles donadas por
la Hermana República Bolivariana de Venezuela".
.

26 de junio de 2009, las 170 ambulancias donadas por Venezuela a Bolivia y entregadas por el presidente Evo Morales en el estadio Hernando Siles de La Paz (Bolivia), en un acto especial en el que estuvieron presentes delegaciones de las 20 provincias paceñas.
La floja y picante lengua.
Lo extraño de algunas acciones resulta capcioso. Hoy hemos conocido de la posible restricción de la venta de gasolina en un alto porcentaje y la posible disposición de un “sistema de cupos”, algo así como una asignación registrada, una libreta de racionamiento. También de la meta anunciada de abarcar, por lo menos, el 50% del mercado y comercialización de alimentos.

Pero lo más insólito es la promesa, de fines electoreros y demagógicos, de terminar en el transcurso de seis años con el déficit habitacional de dos millones de viviendas. Una herramienta electorera que, conociendo su éxito en la materia, provoca hilaridad por lo desvergonzado del discurso.

PETROCASAS EN MALI-AFRICA
LAS PETROCASAS VENEZOLANAS
El ingeniero venezolano Amílcar Parra asesoró la edificación de 200 viviendas en Cuba. La 'petrocasa' tipo tiene tres habitaciones, dos baños, cocina-comedor, sala, tanque elevado y un dispositivo protector contra rayos ultravioleta. Este tipo de viviendas se han construido en la Republica de Mali, África Occidental, sudoeste de Argelia también en la República Dominicana, Perú, Bolivia, Guatemala y Nicaragua, Cuba.

En Venezuela se ha introducido un recurso ante el Tribunal Supremo de Justicia que exige información sobre los los polímeros, el plomo y el bromo utilizados en la fabricación del PVC y que son nocivos para el ambiente y la salud humana al producir afecciones en los sistemas neurológico, endocrino y reproductor.

Desde 2005 se vienen sumando las dadivas que el gobierno venezolano ha destinado a otros países. Hasta finales de 2010 la cantidad asciende acerca de 69.941 dólares en regalos a más de 40 países.

Algunos pueblos parecieran estar adormecidos en su devenir como sociedad. Pero la historia es severa e implacable. Sin sospecha ni advertencia el mundo árabe rompió sus mantos yertos para reclamar independencia. En el vacío y la quietud suceden fenómenos.

Para los venezolanos es tiempo de defender nuestros derechos con el valor necesario tras la realidad que nos atropella. El fracaso de las políticas gubernamentales, revela el rostro de un país falsificado.

Hay más, mucho más.