martes, 15 de octubre de 2013

Sin Moral NI Luces

Anoche soportamos otro apagón interminable, pero a nadie le importó. Sin embargo Nicolás Maduro, dijo sentirse "indignado y ofendido" de que España celebre el 12 de Octubre como su día nacional, lo que denominó como el "holocausto indígena" de América.

A Maduro no le importa que en este reducto de país suframos las inclemencias térmicas más agobiantes y se permite dejarnos percibir a la electricidad como una suerte de favor que nos hace el régimen. Así que elige mirar para otro lado en su soliloquio, ignorarnos y dejarnos acalorados, tristes y sin patria.

El Rey de España debe estar muy apenado, a lo mejor hasta este año realizan la conmemoración del “día de la hispanidad”. Los españoles tienen luz eléctrica y no podrían entender la furia absurda de Nicolás Maduro, quien vive anclado en el pasado y, con mirada argentina y a ritmo de ballenato, vive en otro siglo irritándose por una pendejada intrascendente a los problemas que tiene Venezuela. Todas sus acciones son un pote de humo para hacer tiempo a las fechorías que con impaciencia debemos resolver sobre la usurpación al poder.

El desfalco de la soberanía nacional se lleva a cabo en las acciones que se efectúan desde el partido de gobierno con el beneplácito del títere de los Castro. Lo extraño es que festejan el 4 de Febrero, día la intentona golpista que ocasionó la pérdida cuantiosa de venezolanos inocentes, y siguen sin entender que significa socialismo, democracia o humanidad como nominativos culturales

Pero hablan de “revolución” esgrimiendo la calidad de educación que promueven. Mas sabemos que se expresan repitiendo conceptos que no pueden ni entender ni defender, porque la realidad les atropella. Todos lo vivimos;Venezuela no goza de “revolución eléctrica” de “Soberanía Alimentaria” ni alguna bondad que la refiera al siglo XXI, como no sea el dudoso honor de tener la más alta inflación de la tierra y de estar comandados por un ejército extranjero sin haber sostenido confrontación alguna.

Y si hubiese alguna duda, para que lo entiendan más gráficamente los parásitos que defienden el régimen, “Resistencia Indígena” es la que mantienen los hambrientos Waraos y Yucpas blandiendo potes de leche vacíos y pidiendo limosna en las calles oponiéndose a morir. Esta es la Venezuela del hombre nuevo; un país que se apaga. Sin Moral ni Luces.