sábado, 21 de septiembre de 2013

Pedro Carreño: ¡Yo… yo no!


"Experiencia es el nombre que todos dan a sus propios errores".
                                                                               - Oscar Wilde -

 Ser charlatán, socialmente dicho, es cosa común. Ser algo más que lenguaraz permite a todos hurgar en antecedentes que mas valiera dejar en el engavetado de cualquier closet.

La patidifusa situación en la cual se vio involucrado Pedro Carreño, pareciera haberle producido alguna extraña condición de recato y silencio, luego de sus “destacadas” apariciones en las cuales desarrollo una campaña homofóbica contra sus “enemigos”, sobre la cual finalmente terminaría  viéndose atrapado.

 
Acepta el reto, maricón
La frase, soez y retadora, podría tener como escenario la calle de cualquier barriada peligrosa en Venezuela, solo que esta se escuchó a un “diputado”, con la potente ayuda de micrófonos cómplices, en la gloriosa Asamblea Nacional.

Visto a la distancia, podemos observar un gran rabo de paja incinerándose y las ratas encubriéndose en sus bajos instintos. La impudicia de la vulgaridad es una extensión de ello. Carreño creyó conectarse con el país y la verdad, solo para descubrirse solo y desnudo sobre sus propios excrementos.
 
Seguramente Oscar Wilde hubiese dedicado al prócer Carreño algunas líneas para definir las situaciones que ha debido sortear a partir de las ardientes y contradictorias declaraciones que parecieran haberle dejado aturdido. Wilde repostaría: "Es muy difícil no ser injusto con lo que uno ama".