domingo, 25 de agosto de 2013

Venezuela, corrupción y silencio


En los últimos 6 años, la Deuda Pública oficial de Venezuela se ha incrementado en 250%. La  deuda con China ha sido adquirida bajo un esquema disfrazado de pago en especie, explícitamente prohibida en nuestra normativa. Pero además debemos enviar a China, por compromiso, 270 mil barriles de petróleo diarios a un costo que hipoteca el futuro de los venezolanos. Este “Convenio” fue anunciado como una operación beneficiosa al país. En aquel momento la opinión de rechazo de muchos fue ignorada. 

Este pacto fue refrendado por ambición depredadora de Rafael Ramírez y Hugo Chávez con su infernal “rabo e´cochino”.  Allí inventaron el “Fondo chino” que abrió las agallas de la caterva de los “pata en el suelo” (hoy “boliburgueses”) y producir el nuevo endeudamiento a fin de reponer y encubrir los recursos malversados del “Fondo chino”. El hurto alcanza los 5 mil millones de dólares, desfalcados en una operación oscura y encubierta.
 
 Silencios
Hoy los medios de comunicación son noticia como consecuencia de las políticas de silenciamiento y destrucción de las libertades por parte del régimen. Es imposible llevar a cabo la misión de “educar, informar y entretener”, sin hacer silencios cómplices. Es inadmisible hacer silencio y no ver al país con la frente en alto. Cómo ocultar el fracaso del régimen que gobierna Venezuela desde hace más de 14 años sin veracidad. Cómo ignorar al país cuando este se desbarata frente a nuestros ojos. Hoy es imposible tolerar el sistemático acoso a la libertad de expresión sin sufrir consecuencias.

Desde el año 2002 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha manifestado su preocupación por la situación de los periodistas en Venezuela. Existen denuncias de algunos que han sido físicamente agredidos por funcionarios gubernamentales o simpatizantes del Gobierno en el desempeño de sus funciones informativas. A varios de estos periodistas se les ha acordado medidas cautelares de protección pero persisten las quejas por parte de los afectados en el sentido de que éstas no han sido efectivas y que el Gobierno no se ha esforzado por hacerlas cumplir.

Nuevamente es la lucha insostenible. Es la historia diferida por RCTV en su segundo intento, de las 34 emisoras de radio cerradas uno de los más grandes atropellos contra la libertad de expresión en democracia alguna; la soportada por el “ciudadano” Leopoldo Castillo, el zuliano de consistencia luchadora que tras doce años no se dejó amilanar por el asecho. Aló Ciudadano sucumbió al largo y sostenido atropello emprendido contra Globovisión, bastión de información ciudadano, hasta quebrar su arrojo y convertirlo en reflejo de la situación de las libertades en Venezuela. Deberán ocurrir situaciones; está en el ambiente.