domingo, 23 de junio de 2013

14 de Abril; Vicio de nulidad

Para el 14 de Abril, los “herederos” políticos de Hugo Chávez se propusieron conservar el poder, a toda costa, imponiendo su criterio y transgrediendo las normas constitucionales. Estas acciones de fuerza estimulan el nerviosismo social, provocando la inminente suspensión del Estado de Derecho.

Según el Instituto de Altos Estudios Europeos para los comicios presidenciales venezolanos de Abril 2013, el proceso eleccionario fue irregular y perturbado, hasta conformarse en un “vicio de nulidad que afecta a todo el proceso electoral”. El informe desmadeja los intríngulis de una historia truculenta.

La institución no se explica como la Sala Constitucional interpretó los artículos 229 y 232 de la Constitución, para permitir la participación de Nicolás Maduro como candidato, interpretación evidentemente errada, dado que le estaba explícitamente negada por ser vicepresidente en funciones.



Invitados de paja
La figura de “Veedor u Observador” ha sido derogada en Venezuela. La misma, fue sustituida por la de “Acompañante”, función esta que limita su participación de los acreditados a “mirón de palo”. Esta sustitución operativa niega la opción a quienes, ejerciendo lógica función de su observación, pudiesen expresar su opinión y crítica sobre lo concerniente a la contienda electoral venezolana.

Integrantes del “Instituto de Altos Estudios Europeos”, formaron parte de los 240 “acompañantes internacionales” acreditados, aceptando con ello convertirse en elementos sin derecho a expresar sus consideraciones al mundo, convirtiéndose en “invitados de paja”. Aún así, la delegación europea se ha pronunciado, sobre la clara manipulación de los procedimientos y la ilegalidad del evento electoral y sobre el inocultable intervencionismo de Estado, que con ello “potencia las dudas de la sociedad en la transparencia del proceso”.

Aún cuando la elección del 14 de abril ha sido impugnada, el régimen no quiere que se conozca lo que pasó. Venezuela espera, ante las acciones de adormecimiento por parte del TSJ. Pero aún cuando estos hayan calculado sus acciones dilatorias y a la manipulación de la realidad, no se puede someter a la sociedad a una incertidumbre permanente para con ello burlar la justicia.