lunes, 22 de abril de 2013

REPITAMOS LA ELECCIÓN

Buscando la paz, los venezolanos fuimos a elecciones. Esta paz, con la que los venezolanos no contamos, nos ha costado llegar a límites exasperantes para que la verdad electoral sea reconocida. Lo que se discernía en las urnas electorales, era la vida o la muerte de la independencia de una republica. Con un fraude descarado nos quieren jugar kikiriguiki y no lo permitiremos.


Cuatro señoras, identificadas con el espurio gobierno de facto, se han empeñado en trampear el resultado de la consulta ciudadana, a punta de prepotencia y un discurso violatorio de la Constitución, dando como vencedor "indiscutible" a un individuo gris y trepador, sorprendido por los alcances de su lustre autoritario.

Aunque con poca confianza en un CNE secuestrado, fuimos a las urnas a expresar nuestra decisión como expresión de la voluntad popular. Y nos burlaron durante seis largas horas; el “sistema electoral mas moderno y confiable del planeta” nos trampeó descaradamente.

Los venezolanos no participábamos en un juego Caracas-Magallanes ni estábamos jugando bingo. Elegíamos al presidente de Venezuela, con la esperanza y la fe de salir de catorce años y medio de la más absoluta y cruel pesadilla.

Por años hemos sido objeto del asedio de fuerzas extranjeras de ocupación en nuestro propio suelo. Hemos debido coexistir con una mentira, que ha jugado con nuestra esperanza, padeciendo el secuestro de nuestras instituciones, libertades y derechos, hasta convertirnos en una lamentable caricatura de la libertaria patria de Bolívar.

Pero ya basta. La elección del 14 de Abril debe ser anulada, impugnada por estar viciada de procedimiento, por constituir un elemento degenerado de la voluntad ciudadana.

Soplan vientos de cambio. Repitamos la elección.