miércoles, 25 de julio de 2012

NO SON TODOS LOS QUE ESTÁN

Unos son de la Marina,
otros son de la Aviación
El ventajismo político expresado por el régimen, va a la par de quien conspira contra la democracia, desde dentro de la democracia. El caso es prolongadamente sufrido por una Venezuela abatida al manejo oportunista de un autócrata y sus secuaces. Lo cierto es que la sociedad venezolana necesita revisarse.

La búsqueda de culpables, la deberemos hacer frente al espejo y con el corazón en la mano.
La especie que ha promovido el régimen sobre que “las FANB ha sido y seguirán siendo bolivarianas, revolucionarias y chavistas” y que “la derecha rechaza a los militares y que sólo Chávez y su revolución los aprecia y respeta”, es una supuesto que pretende hacer que la opinión publica generalice e iguale a todos los militares con un grupo castrense identificado con el señor Chávez.

El país sabe que existe un grupo de militares de alta jerarquía señalados en violaciones reiteradas a ala Constitución, tráfico de drogas, corrupción y violación de derechos humanos entre otras cuentas por pagar. Algunos de ellos se han hecho del poder en gobernaciones y alcaldías. Otros quieren emular el éxito de esta carnicería y, tardíamente, quisieran enquistarse en el cascarón de otros pillastres de charretera.

Déjenlo que grite. El temor es la base; la sospecha cavila sobre la existencia de una mayoría de militares respetuosos de los Art. 328 y 330 de la Constitución. Hoy el autoritarismo de Hugo Chávez se relanza apoyado en el viejo discurso comunista que dice “las elecciones no son más que una expresión de la legalidad burguesa”. Esta política ya no le funciona; Chávez está en jaque y más solo que nunca.