lunes, 25 de julio de 2011

EL CÁNCER VENEZOLANO

SIN DUDAS PRESUMIBLES
A Simón Bolívar lo mataron
… pero no tengo pruebas

Hugo Chávez – 25/07/2011


Es vox populi la sensación de engaño y dudas sobre el absceso del cual es supuesta victima Hugo Chávez. Pero vaya sorpresa, al igual que la anunciada “Fabrica de Petrocasas, los cultivos organoponicos, gallineros verticales, el Puente Nigale, etc, etc…” el cáncer de Chávez, no existe.

Hace tan solo una semana fue despedido con un acto cultural desgarrador. Hoy regresa a las pantallas en una nueva cadena para anunciar “Me hicieron imagenología y debo decirles que no se detectó presencia de células malignas en ninguna parte de mi cuerpo”. Indudablemente la medicina cubana es más que ciencia, es milagrosa.

Hay quien se vale de sentimientos encontrados y construye escenarios lastimeros para obtener los objetivos mas torcidos y deleznables. Los anuncios viles, concluyen en ser solo una treta mas. Astucia, artimaña, engaño, y profunda pobreza de alma. Hay quien logra llevar a la nación al más profundo descalabro, a la desaparición o secuestro de las instituciones fundamentales sin vergüenza, hasta rematar jugando con la esperanza de los menos afortunados.


Por más de doce años, sus declaraciones irresponsables han incomodado la opinión pública e intranquilizado al país. El tipo es casi un fenómeno eléctrico; viene y se va. Nos desestabiliza y nos llena de desasosiego y sombras.

Sin evidencia científica alguna, solo corazonadas, ha llegado a decir irresponsablemente que “el Libertador fue asesinado”, que su muerte no fue por las causas antes dichas –tuberculosis- ; mas él sigue actuando como un perfecto tarambanas, como una veleta sin controles, ríe, improvisa o relata el inagotable y extraño anecdotario de una vida que pareciera estar surtida de situaciones fantásticas, curtidas de argentinas boludeces.

Mientras el país se cae a pedazos, el inmortal héroe del Museo Militar, insiste en colocar ante la opinión pública elementos lesivos al patrimonio nacional. Pero no conforme con ello, también degrada y deshonra cadetes de nuestra Fuerza Armada venezolana, postrándoles de rodillas y reduciendolos a su endiosamiento; un pasaje a la gloria que solo está en su mente. Tendremos que luchar para erradicar el verdadero cáncer que sufre Venezuela. El 2012 está a la vuelta; la respuesta está en la UNIDAD.