lunes, 20 de junio de 2011

El kitsch chavista; del más puro egocentrismo

El Imperio contraataca

El ridículo, en la revolución no tiene límites. Aquello de “a ponerse las alpargatas” ha sido dejado a un lado. Ahora resulta que el “mi comandante” ha mandado a hacer el nuevo calzado de los revolucionarios con su propia imagen, utilizando los colores de la bandera o palidecido rojo-rojito al mejor y más puro ejemplo capitalista en los tenis US Ked´s.

Nadie se infarta del asombro ante los desmanes de la caterva revolucionaria y sus excesos. Podemos ver como, con desparpajo y ninguna pena, los “diplomáticos” perciben su salario en dólares y hacen uso, goce y disfrute de las instalaciones y partidas económicas correspondientes a las Embajadas y las Residencias Oficiales alrededor del mundo, con disfrutes extensivos a familia, amigos y allegados sin recordar otro propósito que comportarse como los mejores capitalistas que el cochino dólar puede alcanzar.

Veremos llevando estos modelos a la gente que puede darse el lujo de usar la "moda Chávez", al módico precio de 67.50$, en un país donde el control cambiario no permite al ciudadano disponer de recursos, pues es selectivo y fachoso.



BELIVE IT OR NOT
La estética de lo feo o kitsch, tiene un término bien conocido en la Venezuela del siglo XXI: “chavista”. Las referencias pueden ser vistas y constatadas pues son reconocibles características, físicas y de comportamiento, de los seguidores de una tendencia que por grotesca y fachosa tiene un declive asegurado en 2012

Algunos somos principiantes, si se quiere, en la política. Tal vez, incluso, podamos tener mal gusto, pero no somos ciegos o insensibles. ¡Vaya estilacho!