viernes, 28 de enero de 2011

Cubanización y la Guerra popular prolongada

"Cueste lo que nos cueste,
aquí hay que hacer
una revolución completa”

_______________________________Hugo Chávez
Globovisión/AVN
20/12/2010 1:25:51 PM.

El gobierno toma decisiones referidas a las políticas públicas del sector de la Defensa Nacional. Pero, tal como van las cosas, esto implica atender los lineamentos cubanos en la planificación del Concepto Estratégico de la Nación.
.
La entrega de la conducción del país a la invasión cubana, no es un secreto. Las acciones son promovidas por quien esta dispuesto a llevar a fin sus exigencias… “cueste lo que nos cueste”.

"Aténganse a las consecuencias.
Nosotros actuaríamos, fusiles contra fusiles
"

Compromisos internacionales de Derecho Internacional Humanitario, suscritos por Venezuela desde el siglo XX, garantizan el derecho de los civiles a ser respetados como tales, e impedir que sean compulsivamente convertidos en combatientes.

La GPP o Guerra Popular Prolongada, es la “acción violenta no convencional conducida por un pueblo en armas contra una fuerza superior que invade su territorio, con el fin de desgastar la capacidad combativa y la moral del enemigo para expulsarlo, mantener la integridad del territorio y restablecer la soberanía del Estado.

Es política de estado tapar la realidad con actos insólitos, como práctica permanente. Expropiaciones y estímulos a la invasión son temas propios de fanfarronería y prepotencia exhibidas en cada cadena presidencial. Es allí donde comienza la verdadera guerra popular que se prolonga en el dolor de una sociedad ignorada, por la inacción y malos ejemplos que arrastran una memorabilia de desaciertos, ignorancia y mala educación.

Hacerse el ciego y fanfarronear patriotismo, no los librará de ser irresponsables y haber defraudado a la nación. Los asambleistas de la anterior AN tienen su dossier asegurado. Magistrados, miembros de la FAN, contraloría y miembros del aparato gubernamental, todos y cada uno son parte de una guerra donde los principios ciudadanos y el respeto a la Constitución han quedado constreñidos.

Guerra prolongada, vaya descaro, como si el daño producido hubiese sido poco. El 2012 se acerca ineludiblemente y el barco de la “revolución” experimenta el comienzo del final.