sábado, 7 de agosto de 2010

Juan Manuel Santos; Presidente de Colombia


"Quien diga que quiere la guerra se
ve que no ha tenido nunca la responsabilidad
de enviar soldados a una de verdad
".
Juan Manuel Santos
Nuevo inquilino de la Casa de Nariño

La asunción de Juan Manuel Santos no es diferente a la de Uribe y su línea será correspondiente a su proceder como ministro de defensa de Colombia. Pero una serie de imprecisiones se entremezclan en las tempranas acciones del nuevo gobierno colombiano. Aun cuando el restablecimiento de las relaciones Ecuador y Venezuela están entre sus prioridades, luce como extraña la temprana decisión en la entrega a Ecuador de las computadoras incautadas durante el bombardeo a un campamento de la guerrilla de las FARC que derivó en la ruptura de relaciones entre ambos países.

La exquisita diplomacia de Miraflores
..................."Yo le digo ya al ex-Presidente…
............váyase al carajo, váyase largo al Carajo
::::::::::::::::::::::::::::::::...............::::::::::-Hugo Chávez-
Hay alguien que ha olvidado la guerra anunciada, la “bases norteamericanas” y la proclama de que si Santos ganaba rompería relaciones. Vaya amnesia.

Chávez fue acusado por el gobierno de Colombia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y ante la Corte Penal Internacional. Está vista como una jugada de laboratorio de Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos. En el devenir de las acciones, "le correspondió a Uribe representar el papel de villano mientras que a Santos, su sucesor, el de “yo no fui” que dirá que tiene que lidiar con un embrollo judicial heredado. Habrá que ser bien ingenuo, por no decir una palabra más gruesa, para creer que fue una decisión unilateral del ahora ex Presidente, en la que Santos no tuvo una participación activa y determinante".

La acusación ante la Corte de La Haya es particular y relativa a Hugo Chávez y no es negociable, y dado que a este último se le imputan delitos de guerra y de lesa humanidad no es una reclamación franqueable.

Algo es seguro, este show de forzosa escena reconciliatoria de amor-odio, no pasará de octubre sin nuevo espectáculo. Amanecerá y veremos.