miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL EXTRAÑO ACTO en el SALÓN ELÍPTICO


La fase eufórica bipolar del “proceso

Era un acto protocolar con la asistencia de los representantes de los poderes públicos. El generalato lucia ataviado con sus mejores oropeles, los pechos cuajados en medallas y una mueca, casi un rictus de quien se siente sobrado de poder. En el Salón Elíptico del Capitolio Federal se podía cortar el crudo ambiente, casi marcial, que aguardaba por la presencia de Su Majestad el Rey Sol en persona.

Todo ocurre mientras la naturaleza pareciera vaciar todo su señorío, bajo la ignorancia del poder omnívoro el mismo que en 1999, once años atrás, quiso reimprimir la celebre frase “Si la naturaleza se opone…”.


El ambiente se tornaba en especie de bunker y el evento dio inicio con la intervención de Eva Gollinger y Roy Daza. Sus proclamas eran de alerta roja (roja-rojita) y con sus anuncios hasta se podía sentir la pisada retumbante de los marines violando la soberanía de la sagrada patria socialista. Cuanta expectación, el auditorio necesitaba de la intervención del dueño de las riendas, el salvador de la patria, el chivo que más mea.

Y se produce la entrada del personaje esperado; el “papa de los helados”, daría por concluida la expectativa. Él, aparece vestido deportivamente como para asistir al encuentro Caracas-Magallanes. Ahora todo era más confuso y sin la pompa que impone un evento en el Altar de la Patria. Todo se tornó en desilusión para los perplejos recienvestidos que aguardaban al “Cid” enrolado en su papel de guerrero dorado.


Rápidamente toma la escena con su embaucador y sobrado estilacho y, nuevamente, pretende envolver a la fuerza armada colocándola al lado de una parcialidad política y enfocando sus misiles en contra de “una burguesía apatrida”, dictando pautas a los incursos en corrupción y traición a la Patria que colman el recinto y haciendo invitación franca a tomar acciones en contra de los 67 parlamentarios electos de oposición.

Pero “el comandante” nada dice del proceso de liquidación del sector petrolero, ni de la ruinosa situación financiera del país y menos aún pareciera enterado que Venezuela entera sucumbiera ante la lluvia que amenaza a poner nuevos límites colindantes con la Atlántida.

.Si, algo no quedó claro ni dicho en el Elíptico; resultó un gran vacío de contenidos para quienes querían que la “Radicalización” les favoreciera en su brinco financiero y su insaciable odio hacia los que aguardamos el resultado de la lenta justicia que nuestra paciencia y la constancia conquistarán en el camino al 2012.

Llegará el día en el cual ajustaremos cuentas y rescataremos el debido respeto a la Constitución Nacional. Quedó en el ambiente lo que no dijo y para lo cual presumimos se hizo la convocatoria y nunca fue dicho. Cuál fue el motivo real; acaso hacer otra amenaza a la oposición y violentar otra vez la Constitución. El país tiene el agua al cuello en todos los ámbitos y el gobierno -constitucional de facto- actúa como autista. La mucura está en el suelo, ya veremos.