lunes, 24 de septiembre de 2012

Cháchara y paja Vs la Fuerza del Progreso

A menos de dos semanas de conocer los resultados de la elección presidencial más esperada, la incertidumbre prevalece y el tema ha pasado por más de una conversación perspicaz.

Hay uno al que el triunfalismo de otras “batallas” ha mermado y sigue enfundado en un personaje enajenado, desorientado en un universo propio y curtido de errores. Hoy centra sus ofertas al futuro nacional en “la paz universal”, un exceso más dentro de esa descompostura irreflexiva de ideas que le es característica. Este ha arruinado a Venezuela y desaprovechado la gran oportunidad de ser recordado solo con cumplir lo que prometió alguna vez. A este le hizo tarde, la banda le toca un himno de despedida.

Está otro que, por el contrario, luce lleno de energía y que con discurso sencillo se ha apoderado de la agenda de la propuesta nacional. Este se pasea entre multitudes que le aclaman y ven en él la oportunidad y la fuerza para seguir adelante, unidos y en armonía con el progreso. La algarabía y la confianza le envuelven a su paso.

Lo cierto es que estamos en vísperas de conocer cuan conciente está el país para acertar, o fallar, respecto al futuro de la democracia, pero también sobre cuanto respeto a la Constitución, y a la voluntad popular, tendrán quien ostentan la representación institucional de los poderes ciudadanos.

Es la contienda entre un personaje que tras catorce años de manipulación, faltas de respeto, mentiras e ineptitud se enfrenta a una figura fresca, vital, de comprobado talante como demócrata además de buen gerente. Todos saben quien es este hombre, educado y competente. Él indica el rumbo a seguir.

Es la oportunidad de la democracia. Hay un camino.

martes, 18 de septiembre de 2012

¡Detengan a Capriles!

Henrique Capriles marca la agenda venezolana del momento, ha logrado encontrar el lenguaje, un manifiesto solidario que invita a la convivencia y afecto del pueblo.

Pero un encargo subyace en Miraflores; hay que detener al fenómeno Capriles… a toda costa.

Hoy en día la vida política está incrustada en el tuétano del venezolano. La inseguridad, la violencia, las insatisfechas necesidades sociales, han desatado una reacción de desasosiego en el ciudadano.

Pero el pueblo ha sido golpeado por una ideología demencial de visos totalitarios que encarna un Hugo Chávez arrogante y enfermo de poder, tras 14 años de discurso repetitivo, artificial e irrespetuoso.

Chávez ya no convoca multitudes. Las ideas del mago de la manipulación se han disipado; ya no arrastra esperanza ni emociones y perdido en su carrera totalitaria, pareciera haberle llegado la hora. A Chávez, los cerros se le han desmoronado.

La orden es obstaculizar a Capriles en su arrollador performance a como de lugar.

Hasta el 7 de Octubre, seremos espectadores de la más despiadada agresión. Una guerra feroz que tratará de evitar que el país escuche a quien luce como la esperanza y triunfador de la contienda electoral; Henrique Capriles Radonski ha conectado con Venezuela.

¡Hay un Camino!

domingo, 9 de septiembre de 2012

Siete de Octubre; el final del túnel

El caos entra en el final del túnel. Para la Venezuela de fin de siglo XX, la esperanza se transformó en estupor. El Estado se ha convertido en terrorista. La presencia de un individuo acometido de personalismo, le ha hecho transitar por el periodo más primitivo de cualquier época.

Hugo Chávez interpreta su momento con la desesperación de quien ha tirado todo por la borda, como si despertara de una embriaguez de 14 años y encuentra que Henrique Capriles, el candidato opositor, se convertiría en el vencedor de la contienda electoral. La respuesta es intimidatoria: “Si no está Chávez viene el caos, si no está Chávez viene la guerra civil, si no está Chávez viene el golpe de Estado”.


La torcida oferta de Hugo Chávez no ha cambiado. Tras el insulto y la falta de moralidad, encuentra a un país que impugnará los errores al que ha sido presa. La nación despierta de un mal sueño, de una bacanal de excesos en un mundo bizarro, resentido y cruel, al que filibusteros sedientos de odio y represalia tomaron por asalto.

Pero Dios es bondadoso y nos da una oportunidad a honrarlo y enmendar el error; el país no enfermó y dará respuesta el 7 de Octubre. La promesa de Henrique Capriles Radonski es para todos incluyente y explicita. El respeto a la Constitución, la voluntad soberana y la esperanza esperan al final del túnel.

El corazón palpita sorteando las dificultades que con coraje y decisión sorteamos para llegar al momento donde la pesadilla tendrá su final. Abramos nuestra nación a la garantía del progreso y el desarrollo. Hay un camino.